Greenpeace presentó ayer en España el informe “[R]evolución Energética. Una perspectiva energética mundial sostenible”, un exhaustivo documento que ha sido elaborado por un equipo multinacional de expertos procedentes del Instituto de Termodinámica Técnica del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), el instituto holandés Ecofys y más de cuarenta científicos e ingenieros de todo el mundo.
El informe señala, entre otras cosas, cómo "lograr un suministro energético sostenible para el mundo que, mediante fuertes inversiones en generación de energía renovable y eficiencia energética, podría proporcionar con renovables la mitad de la electricidad mundial en 2030, ahorrar más de catorce billones de euros en costes futuros de combustible y proteger el clima".
En caso de desarrollarse el plan, "se conseguiría que las emisiones de gases de efecto invernadero dejen de crecer en 2015 y comiencen a disminuir rápidamente a partir de entonces". Más aún, de seguir las recomendaciones señaladas, en 2050, el Planeta estaría emitiendo la mitad de CO2 (la mitad con respecto a lo que emitía en 1990), y ello, "sin el uso de la captura y almacenamiento de CO2 ni energía nuclear y con sólo un 8% más de inversiones".
El plan también trabaja la eficiencia energética. En ese ítem, las conclusiones también son contundentes: en 2020, o sea, dentro de poco más de diez años, la economía global puede ahorrar "una cantidad de energía superior al consumo actual de Europa occidental" y en 2050 podríamos reducir "a casi la mitad" la demanda mundial de energía. Entre ese año y 2085, añade el informe, "el uso del petróleo en vehículos se sustituye completamente por vehículos eléctricos a partir de energías renovables".
“[R]evolución..." realiza evaluaciones regionales detalladas del potencial de las renovables
El informe, señala Greenpeace, "analiza exhaustivamente" cómo reestructurar el sistema energético mundial "basándose en evaluaciones regionales detalladas del potencial de las fuentes de energía renovables probadas, la eficiencia energética y la utilización de sistemas de cogeneración eficientes y descentralizados".
Así, y según el responsable de la campaña de Cambio Climático y Energía de Greenpeace España, José Luis García Ortega, “multiplicando por cuatro las energías renovables, no sólo en el sector eléctrico, sino también en los sectores de calor y transporte, podemos reducir las emisiones medias de CO2 por persona de las actuales cuatro toneladas a alrededor de una tonelada para 2050”.
Según el plan de Greenpeace, un tercio de la "electricidad mundial" puede ser de origen renovable en apenas diez años (la mitad podría serlo en 2030; y toda ella, a finales de siglo) si gobiernos, instituciones de inversión y empresas actúan rápidamente y se aprueba un acuerdo más sólido sobre cambio climático en Naciones Unidas (ONU). En este sentido, señala la organización ecologista, el estudio se dirige "especialmente a los gobiernos que se van a reunir del 1 al 12 de diciembre en Poznan (Polonia) en la conferencia de la ONU sobre cambio climático" (donde por cierto estará presente Energías Renovables).
En cuanto a inversiones y costes, los ecologistas aseguran que, en caso de apostar por la vía de desarrollo que proponen, el ahorro en combustibles (petróleo, gas y carbón) para generar electricidad sería del 25% para 2030 y 50% para 2050. Es más, según el informe elaborado por el DLR, Ecofys et al., "entre 2015 y 2020 la mayoría de las renovables serán más baratas que el carbón". En ese sentido, y según el director de Greenpeace España, Juan López de Uralde, “la mejor forma de desarrollar la economía, crear empleo y prevenir un cambio climático peligroso está en la eficiencia energética, las energías renovables, una reducción radical del consumo de combustibles fósiles y el abandono de la nuclear”.
Más información:
www.greenpeace.org
