El próximo otoño, el Parlamento Europeo y los ministros de Medio Ambiente votarán una nueva normativa comunitaria que establecerá límites a las emisiones de los nuevos automóviles que se comercialicen en la Unión Europea. Esta regulación, aseguran los ecologistas, "llega en un momento oportuno", pues la escasez de petróleo, apuntan en su comunicado conjunto, "empieza a ahogar a las principales economías mundiales".
Oportuno o no, lo cierto es que la lucha contra los malos humos del transporte es ya muy larga. Hace diez años, en 1998, los fabricantes de automóviles se comprometieron voluntariamente a reducir las emisiones de CO2 de los nuevos coches que pusieran a la venta en el mercado europeo a 140 gramos de CO2 por kilómetro para 2008.
Pues bien, las emisiones medias registradas en 2006 seguían estando muy lejos del objetivo: 160 gramos de CO2 por kilómetro. Y es que en lugar de invertir en coches menos contaminantes, señalan los ecologistas, "el sector ha preferido fabricar coches más grandes y más potentes, dos factores que aumentan directamente el consumo de combustible y las emisiones".
Así las cosas, y según los impulsores de la campaña, hoy, "cerca del 70% del petróleo consumido en la Unión Europea se destina al transporte, y la mitad de esta cuota se debe a los coches particulares y los vehículos comerciales ligeros, por lo que fabricar vehículos más eficientes resulta decisivo para reducir las importaciones de crudo e impulsar la inversión en tecnologías de automoción más limpias".
La Asociación de Constructores Europeos de Automóviles presiona
Por eso, las organizaciones ecologistas Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Jóvenes Verdes y WWF/Adena "defienden la necesidad de aprobar una norma europea ambiciosa y eficaz que aborde decididamente el problema de las emisiones del transporte, y denuncian la fuerte presión que la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA) está haciendo en Bruselas con el fin de debilitar las exigencias recogidas en la propuesta actual y posponer cualquier norma que les obligue a reducir las emisiones de sus vehículos".
Y, por eso, "para contrarrestar este lobby que pretende neutralizar las políticas de lucha contra el cambio climático de la UE", las organizaciones ecologistas proponen "una ciberacción para que todos los ciudadanos se dirijan a los europarlamentarios y ministros de Medio Ambiente e Industria pidiendo una normativa eficaz que fije los objetivos de 120 gramos de CO2 por kilómetro para 2012 y 80 para 2020, en ningún caso basados en el peso del vehículo, y aplicar sanciones suficientemente disuasorias para que a los fabricantes no les resulte más rentable pagar las multas que cumplir la norma". La ciberacción, añaden las asociaciones, está accesible a través de las portales (abajo) de las organizaciones.
Y es que, según los ecologistas, "conseguir unas emisiones medias por debajo de los 120 gramos de CO2 por kilómetro es técnica y económicamente viable". Más aún: los convocantes apuntan en su comunicado conjunto que "estudios recientes señalan que los turismos podrían ser hoy ya un 50% más eficientes, tan sólo con la tecnología disponible". Según Julia King, asesora del gobierno británico, en una horquilla de cinco a diez años los nuevos coches podrían emitir un 30% menos con tecnologías que ya están a las puertas del mercado, siempre que la industria deje de obstaculizar su despliegue y aceptación.
Más información:
www.jovenesverdes.org
www.greenpeace.es
www.wwf.es
www.ecologistasenaccion.org
www.tierra.org
