De acuerdo al MEM, "de enero a mayo de 2016, se hicieron 1781 nuevas conexiones, 6,5 veces más con respecto al mismo período de 2015, cuando se hicieron 272 conexiones".
Por tecnologías, la más utilizada es la fotovoltaica, con 3.494 conexiones, seguida de la eólica, con 37 conexiones. En cuanto a capacidad total instalada, la solar lidera con 24,1 MW (más del 80% del total); luego viene la hidráulica, con 2,5 MW; y en tercer lugar el biogás, con 1,6 MW.
Un dato importante es que la gran mayoría de las conexiones de generación distribuida son residenciales. Según Aneel, el 79% de las conexiones de generación distribuida satisfacen a esta clase de consumidores, mientras que los de nivel comercial son responsables del 14%.
La comunicación del MEM coloca a Minas Gerais como el estado con el mayor número de conexiones, con 859; seguido de São Paulo, 479; Rio de Janeiro, 381; y Rio Grande do Sul, 369.
Estos datos coinciden en parte con los suministrados a fines de junio por la Asociación de la Industria de Cogeneración de Energía (COGEN), que cifraba la capacidad instalada de la generación distribuida en 27 MW, "suficiente para abastecer a unos 20 mil habitantes", aunque sostenía que había 2.700 conexiones y que se alcanzarían las 3.000 a finales de este año, números que según datos oficiales ya se han superado.
También representan un aumento notable respecto datos ofrecidos por la propia Aneel a principios de año, cuando aseguró que que durante 2015 la generación distribuida había alcanzado una potencia instalada de 16,5 MW, con un total de 1.731 conexiones.
