Así lo ha puesto de manifiesto Serrano en su comparecencia ante la comisión de investigación del Congreso de los Diputados, donde aseguró que las condiciones actuales de operación hacen "imposible" la repetición de un apagón generalizado como el registrado hace más de un año. Según ha explicado, tras el incidente Red Eléctrica ha adoptado criterios mucho más conservadores para gestionar la red, incrementando de forma sistemática la programación de generación síncrona y reforzando los mecanismos de control dinámico de tensión.
Para la patronal eléctrica, este cambio operativo demuestra que antes del apagón no se estaban aplicando los niveles de seguridad adecuados. Sin embargo, Serrano ha advertido de que mantener indefinidamente este esquema extraordinario tendría importantes consecuencias económicas y energéticas.
Aelec sostiene que la operación reforzada reduce el espacio disponible para la generación renovable, al aumentar la presencia de tecnologías convencionales necesarias para aportar estabilidad al sistema. Además, la organización señala que esta estrategia incrementa el uso de generación térmica y obliga a recurrir con mayor frecuencia a servicios de ajuste y mecanismos complementarios de operación.
Según la patronal, estas medidas terminan repercutiendo en un aumento de los costes del sistema eléctrico, con impacto tanto para los consumidores domésticos como para la industria. Por ello, las compañías consideran necesario avanzar hacia soluciones estructurales que permitan garantizar la estabilidad de la red sin limitar el desarrollo de las energías renovables.
Serrano también ha cuestionado la falta de transparencia en torno a este protocolo extraordinario. Durante su intervención, criticó que no exista una regulación específica que establezca los criterios de aplicación de la operación reforzada ni mecanismos independientes de supervisión que permitan evaluar de forma objetiva sus efectos técnicos y económicos.
La presidenta de Aelec ha defendido que la seguridad del suministro debe seguir siendo una prioridad, pero ha insistido en que el actual modelo no puede convertirse en la forma habitual de operar el sistema eléctrico español. A su juicio, el reto pasa por encontrar un equilibrio que permita mantener elevados niveles de seguridad sin frenar la transición energética ni encarecer innecesariamente la factura eléctrica.
El debate sobre la continuidad de la operación reforzada se produce mientras continúan las investigaciones sobre las causas del apagón de abril de 2025 y en un contexto marcado por el crecimiento de las energías renovables en el mix eléctrico español.
Artículos relacionados
