El debate no es nuevo. El Parlamento Europeo votó hace seis años a favor de eliminar el cambio horario, aunque la medida quedó en suspenso ante la falta de consenso sobre cómo y cuándo implementarla. Ahora, el Ejecutivo español plantea que la supresión definitiva entre en vigor en 2026, alineando la regulación con la evolución de los sistemas energéticos y la evidencia científica disponible.
"Nos afecta a todos, nos trastoca las agendas y los ciclos diarios y la evidencia de que eso genere ahorros energéticos es cada vez más tenue", ha afirmado el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, antes del inicio del Consejo de Energía que se celebra en Luxemburgo.
La propuesta busca reabrir el proceso de revisión de la normativa comunitaria que regula el cambio de hora. "El sistema energético está cambiando mucho. Entendemos que es importante reabrir el debate para encontrar una solución que funcione lo mejor posible", ha añadido Groizard, que ha hecho hincapié en la necesidad de alcanzar un "consenso europeo" que tenga en cuenta la diversidad geográfica y económica de los Estados miembros.
Horas antes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantó en su cuenta en la red social X que España defendería esta iniciativa en Bruselas. "Cambiar la hora dos veces al año ya no tiene sentido: apenas ayuda a ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud y en la vida de la gente", señaló en un vídeo difundido en redes sociales.
Según el presidente, la posición española se apoya tanto en datos científicos como en percepciones sociales. "En todas las encuestas, españoles y europeos de manera mayoritaria están en contra de cambiar el horario. La ciencia nos dice que ya no supone un ahorro energético y sí que trastoca los ritmos biológicos", ha remarcado Sánchez.
La propuesta española marca un giro relevante en la política energética europea, vinculando eficiencia y bienestar ciudadano con la adaptación de normativas tradicionales a un nuevo escenario energético y climático.
Artículos relacionados
