El Pacto Verde Europeo, puesto en marcha por la UE en 2019, "responde -según explica la propia Comisión Europea- a las peticiones urgentes de la ciudadanía, especialmente de los jóvenes, para actuar por el clima". El Pacto en cuestión (European Green Deal) establece un plan para transformar la economía, la energía, el transporte y las industrias en Europa a fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 50% en el horizonte 2030, al tiempo que se vincula jurídicamente el objetivo de neutralidad (cero neto en ceodós) en el horizonte 2050 a través de la Legislación Europea sobre el Clima. "El Pacto Verde Europeo -dice la Comisión- impulsa una transición limpia que protege a las personas y al planeta y que es económicamente sólida y socialmente justa". Así dice el European Green Deal ("a las personas y al planeta"), que fue impulsado por la Comisión presidida por Ursula von der Leyen en 2019, y que fue "pactado" por los principales eurogrupos del parlamento europeo, entre ellos, el Popular (Von der Leyen es miembro del grupo popular europeo).
Pues bien, al sur del continente, sin embargo, el PP de Juan Manuel Moreno Bonilla insiste en ralentizar el Pacto en cuestión, ese cuyo objetivo es proteger "a las personas y al planeta". Almería, 13 muertos. 11 desaparecidos.
El Partido Popular y Vox acaban de firmar en Andalucía un acuerdo de gobierno (el que ha permitido a Moreno renovar su presidencia) en el que PP y la formación de Santiago Abascal acuerdan por ejemplo lo siguiente: "la Junta de Andalucía se compromete a no promover, financiar, subvencionar ni incentivar con fondos propios la creación, ampliación o endurecimiento de zonas de bajas emisiones en los municipios andaluces" (medida 143 del pacto, incluida en el apartado Medio Ambiente, página 55).
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico define las zonas de bajas emisiones como “el ámbito delimitado por una Administración pública, en ejercicio de sus competencias, dentro de su territorio, de carácter continuo, y en el que se aplican restricciones de acceso, circulación y estacionamiento de vehículos para mejorar la calidad del aire y mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero, conforme a la clasificación de los vehículos por su nivel de emisiones de acuerdo con lo establecido en el Reglamento General de Vehículos vigente”.
Y el incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero, incremento producido por la acción humana (la creciente quema de combustibles fósiles), es lo que está provocando el cambio climático que la ciencia lleva décadas denunciando. Cambio climático que se manifiesta de mil modos distintos: incremento de la temperatura del agua de los océanos, fusión de los glaciares alpinos, subida del nivel del mar, incremento de la frecuencia y la intensidad de fenómenos meteorológicos extremos (largas olas de calor, DANAs), etcétera, etcétera, etc.
Greenpeace lo tiene claro: "la tragedia del incendio forestal de Los Gallardos (Almería) muestra una realidad que va a ser cada vez más habitual en España: incendios extremos que suponen una amenaza creciente para personas, viviendas, infraestructuras y ecosistemas (...). El cambio climático está generando condiciones cada vez más favorables para la propagación de incendios de alta intensidad".
Los incendios se han cobrado ya en este año 2026 la vida de 16 personas: 13 en Los Gallardos y otras 3 víctimas mortales en los fuegos de Soportújar (Granada), el 17 de junio; de Cenlle (Ourense), el 25 de febrero; y de Escorca (Baleares), el 24 de febrero. Según Greenpeace, "la evidencia científica apunta, de forma sistemática, que, si no se reducen las emisiones y el uso de combustibles fósiles y no se adoptan medidas eficaces de prevención y adaptación, los incendios extremos seguirán aumentando a escala global".
Naciones Unidas por su parte ha advertido de incrementos estimados de los incendios del 14% en 2030, del 30% en 2050 y de hasta el 50% a finales de siglo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que visitó ayer Los Gallardos, ha reclamado un pacto de Estado frente a la emergencia climática.
La emergencia, 13 víctimas después
A mediados del pasado mes de agosto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en medio de una ola de incendios, anunció (el 18 de agosto) su intención de abordar un pacto de Estado contra la emergencia climática que contenga medidas de mitigación y adaptación frente a los efectos más devastadores del cambio climático, entre los que figuran unos incendios forestales alimentados por unas olas de calor cada vez más frecuentes y prolongadas. Simultáneamente, desde Greenpeace, recordaban que "la DANA de Valencia o los incendios de este verano" han dejado patente la gravedad de la emergencia climática, por lo que esperan que el futuro pacto de Estado sea "algo más que un mero gesto político " que incluya, entre otras cosas, medidas para "acelerar la transición energética".
Apenas unos días después de aquel anuncio, el Gobierno aprobaba en Consejo de Ministros el pasado 2 de septiembre una propuesta de Pacto de Estado frente a la emergencia climática, propuesta destinada "a reforzar los mecanismos de adaptación, mitigación y recuperación de las Administraciones públicas ante eventos climáticos extremos, tomando como bases el asesoramiento científico, la anticipación, la lealtad institucional y la defensa del interés general y el bien común".
“España -señalaba ese día la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen- es un país extremadamente vulnerable frente a la emergencia climática. El cambio climático se acelera y los episodios extremos son cada vez más frecuentes, intensos, geográficamente amplios y de mayor duración”. Aagesen recordaba por otro lado ese día que en la última década la superficie afectada por incendios ha crecido un 80%, provocando la muerte de más de 20.000 personas y pérdidas materiales de unos 32.000 millones de euros.
Apenas mes y medio después, el 14 de octubre, el mismo ministerio -Transición Ecológica y Reto Demográfico- convocaba en Ponferrada la primera Convención por un Pacto frente a la Emergencia Climática, evento al que acudía el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero del que se borraban las comunidades autónomas gobernadas por el PP, que calificaron la iniciativa como un acto de "propaganda". La portavoz del Partido Popular, Esther Muñoz, lo calificó entonces como "cortina de humo".
La ministra Aagesen anunció en Ponferrada la intención del Gobierno de convertir esa Convención en un evento anual para evaluar los avances y abordar los retos pendientes. "Esperamos que cada vez seamos más”, decía Aagesen en la clausura de esta primera Convención.
Dos meses después de celebrada la primera Convención por un Pacto frente a la Emergencia Climática, el Gobierno presentaba, el pasado 17 de diciembre, una nueva propuesta de Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática, "resultado de un proceso participativo que ha contado con más de 1.300 actores y casi 4.000 aportaciones, incluidas administraciones, científicos, organizaciones sociales, ambientales, empresariales y sindicales; sectores agrario y pesquero, jóvenes, mujeres, entidades rurales y urbanas, academia, profesionales de la emergencia y colectivos vulnerables".
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha anunciado este lunes por la tarde que el incendio forestal declarado el pasado jueves en Los Gallardos (Almería), en el que han muerto al menos 13 personas, se ha dado ya por "controlado".
Almería 13 muertos: "insistiremos en la ralentización de los objetivos del Pacto Verde Europeo". Página 177 del programa electoral con el que Moreno Bonilla ha ganado las elecciones en Andalucía. "Denunciaremos y desterraremos todas las políticas derivadas del Pacto Verde Europeo". Página 68 del programa electoral de Vox Andalucía.
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[Pie de foto: vecinos de Bédar vuelven a sus casas tras el incendio de Los Gallardos. A 12 de julio de 2026, en Los Gallardos, Almería (Andalucía, España). Por Francisco J. Olmo - Europa Press].
Más que se va a ralentizar si sigue disminuyendo el número de hidroaviones, su sustitución y modernización. Pasamos de 18 a 14 , de los operados por las FAS, pese a sus 50 años de servicio.
Estiimado Antonio, es evidente que el cambio climático esta aqui y se quedara con nosotros mucho tiempo, a pesar de los avances en los temas de emisiones, etc., pero achacar la virulencia de los incendios únicamente al cambio climatico es simplificar mucho el tema. La enorme falta de gestión forestal es la causa de que los montes estén absolutamente colapsados por la gran cantidad de biomasa presente en los mismos, lo que como esta demostrado, hace que la virulencia de los incendios sea mucho mayor y por lo tanto las posibilidades de extinción sean mucho menores. Esta muy bien mantener e incrementar los medios de extinción, pero seria mucho mas eficaz incidir en la limpieza de los montes, el aprovechamiento masivo de la biomasa existente , tema este que tiene una solución que aporta actividad económica, empleo y de paso mejora nuestra balanza exterior, evitando la importación de millones de metros cúbicos de gas y barriles de petroleo.
