El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Hernández Zapata, ha supervisado el avance de las obras de las dos centrales eléctricas de emergencia que se están ejecutando en el Polígono Industrial de La Herradura, en el municipio de Puerto del Rosario (Fuerteventura), con el objetivo de reforzar la seguridad del suministro eléctrico en la isla. Durante la visita, el consejero ha estado acompañado por el director general de Energía, Alberto Hernández; por el concejal de Energía de Puerto del Rosario, Luis Chacón; por el director de Sampol Canarias, Ibrahim Pérez; y por el responsable de ejecución de proyectos de DISA Generación, Francisco Plata. En conjunto, ambas centrales permitirán aportar hasta 33 megavatios de potencia adicional al sistema eléctrico de Fuerteventura, lo que supone cerca del 60% del déficit energético actual de la isla, estimado en torno a los 50 megavatios.
Estas infraestructuras forman parte de las medidas extraordinarias adoptadas tras la declaración de emergencia energética en Canarias, y están diseñadas como soluciones provisionales que se activarán únicamente en situaciones de riesgo real para el suministro eléctrico. Zapata ha destacado que “estas instalaciones responden a una necesidad urgente: garantizar la seguridad del suministro en una isla que presenta un déficit estructural de generación eléctrica, y hacerlo mientras avanzamos en soluciones definitivas más sostenibles”. De esta forma, Zapata ha asegurado que Fuerteventura será más segura energéticamente y que el Ministerio ya trabaja en las instalaciones derivadas del concurso de concurrencia competitiva a nivel estatal. “Cuando llegamos al Gobierno, Fuerteventura contaba con déficit de generación de 50 megavatios. Ahora estamos culminando las obras de dos plantas que supondrán 33 nuevos megavatios, avanzamos en instalaciones a largo plazo con las nuevas centrales del concurso de renovación, comenzamos a desmantelar la central de El Charco e impulsamos las energías renovables”.
Sobre las plantas
La planta de emergencia desarrollada por Sampol cuenta con una potencia total de 18 megavatios y está concebida como una instalación temporal, diseñada para operar únicamente en momentos críticos, con una vida útil estimada de tres años. Desde el punto de vista técnico, está formada por diez grupos electrógenos que permiten una rápida respuesta ante posibles incidencias en el sistema eléctrico, garantizando una alta flexibilidad operativa y una integración eficiente en la red existente. Además, durante la construcción de la planta, se contará con cerca de 50 profesionales, que participarán en diversas partes del proceso, la mayoría de ellos de empresas propias de Fuerteventura.
Por su parte, la planta gestionada por Disa, también de carácter modular y provisional, cuenta con una potencia de 15 megavatios distribuida en ocho motores de generación que funcionan con gas propano. El proyecto tiene además un impacto directo en la economía local, ya que para su ejecución se está trabajando con empresas de Fuerteventura. En total, se han movilizado alrededor de 55 profesionales durante la fase de obra, y una vez en funcionamiento, la instalación generará entre 5 y 10 empleos directos para su operación y mantenimiento.
Asimismo, ambas instalaciones están diseñadas para un montaje y desmontaje ágil, adaptado a la naturaleza de las soluciones de emergencia. El consejero subraya que “estas plantas no son la solución definitiva, pero sí una respuesta imprescindible para evitar situaciones de riesgo mientras se desarrollan las infraestructuras estructurales que necesita Canarias de la mano del concurso de renovación de centrales”.
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