Lo ha dicho hace unos minutos, desde el estrado principal del Congreso, el diputado de Sumar Eloi Badia, que ha defendido la posición de su grupo en el Pleno, que hoy debate las enmiendas del Senado al Proyecto de Ley de Movilidad Sostenible (el Partido Popular ha aprovechado ese debate -sobre la ley de "Movilidad Sostenible"- para colar una enmienda en la que plantea la prórroga de la actividad nuclear de las centrales españolas, ahora sometidas a un calendario de cierre que acordaron en el año 2019 las propias empresas propietarias de las centrales -Endesa, Iberdrola, Naturgy y EDP- y el Gobierno). El diputado Eloi Badia ha recordado durante su intervención que es exclusivamente el Gobierno el que puede decidir si una central nuclear sigue o no operando.
Eloi Badia, grupo parlamentario Sumar: "el calendario de cierre de una central nuclear o la prórroga de una licencia es una competencia exclusiva del Gobierno y así se recoge en la ley. Y como no puede ser de otra forma, la jurisprudencia lo confirma. Cuando Iberdrola y Endesa llevaron a juicio la fecha de cierre de la central de Garoña, basándose en un informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear, la sentencia fue rotunda: uno, un informe favorable del Consejo no obliga al Gobierno a conceder una prórroga; dos, el Gobierno tiene plena legitimidad para fijar el cierre de una central con el objetivo de ordenar el mix energético, potenciar las renovables o reducir la dependencia nuclear; y tres, el interés en la planificación energética prevalece sobre los intereses empresariales. Así que el único tema que hay que resolver, independientemente de lo que pase con esta enmienda, es qué respuesta dará el Gobierno a la petición de prórroga de Almaraz"
El diputado de Sumar ha añadido que no ha escuchado "ningún argumento sólido para modificar el calendario previsto", por todo lo cual "pido al Gobierno -ha concluido- que no se esconda, ni se lave las manos, que no se refugie en una petición de prórroga, que no se refugie en un informe del Consejo de Seguridad Nuclear, ni en esta enmienda, ni en el apagón".
El Gobierno -ha añadido- tiene "toda la potestad y legitimidad para mantener su política energética, defender el interés general y rechazar la prórroga de forma razonada y congruente".
Y los ministros de Sumar -ha dicho- "lo tenemos claro: no daremos ni un paso atrás ni cederemos ante el oligopolio eléctrico. Ahora falta que el PSOE también lo tenga claro y diga no a la prórroga de Almaraz. Y aunque esta enmienda sea papel mojado, no podemos ignorar cómo se aprueba o cómo se pretende aprobar. Y es que PP y Vox vuelven a tener un socio fiel que es Junts, con el que comparten los mismos amos".
El Pleno del Congreso debate y vota hoy las enmiendas del PP a la Ley de Movilidad Sostenible. Y una de esas enmiendas plantea la derogación del calendario de cierre de las centrales nucleares (el Partido Popular ha usado un subterfugio para incluir en las votaciones referidas a la Ley de Movilidad Sostenible esa enmienda, que versa como se apunta sobre el calendario nuclear y poco tiene que ver con la movilidad sostenible).
No es la primera vez que el Partido Popular impulsa iniciativas a favor de la prórroga de la actividad nuclear: el pasado mes de febrero ya presentó una "proposición no de ley" (PNL) contra el calendario de cierre de las centrales nucleares, que fue aprobada por una diferencia de siete votos en sesión parlamentaria (votaron a favor de esa prórroga PP, Vox y el diputado de UPN; se abstuvieron Junts y Esquerra).
La PNL fue aprobada concretamente con 171 votos a favor, 164 votos en contra (los de PSOE, Sumar, EH Bildu, PNV, Podemos, Bloque Nacionalista Galego y Coalición Canaria) y 14 abstenciones (las de Esquerra Republicana de Catalunya y Junts per Cat).
La PNL aprobada, que no es vinculante, instaba a "ampliar la vida útil y mejorar la seguridad en las centrales nucleares". La resolución proponía prorrogar la operación de las nucleares españolas (el Partido Popular hablaba de hasta 80 años de operación de las mismas).
La prórroga de la actividad de cualquier central se traduce automáticamente en un mayor contingente de residuos nucleares a tratar. Según la organización Ecologistas en Acción, los residuos radiactivos de alta actividad, el combustible gastado, que produce el parque nuclear, aumentan del orden de 125 toneladas de uranio por año de funcionamiento. Y la tasa sobre la electricidad nuclear, con la que se financia el Fondo de Residuos Radiactivos -añaden desde Ecologistas-, es "insuficiente" para asegurar que el Estado no tenga que poner dinero para esa gestión cuando las centrales ya estén cerradas. Hasta 2005 -recuerda esta oenegé- las empresas no pagaron por sus residuos, sino que lo hizo la ciudadanía a través de su recibo de la luz.

[A la derecha de estas líneas, costes totales de la gestión de los residuos radiactivos, en miles de euros de 2023, para el periodo 1985-2100, según el 7º Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Gobierno de España). El sistema de gestión de Residuos Radiactivos y Combustible Gastado, incluido el desmantelamiento y clausura de instalaciones nucleares, dispone de un sistema de financiación que se fundamenta en el principio de que “quien contamina, paga”, y que se basa en dotaciones al denominado “Fondo para la financiación de actividades del PGRR”. RBBA: Residuos de Muy Baja Actividad. RBMA: Residuos de Media y Baja Actividad. CG: Combustible Gastado. RAA: Residuos de Alta Actividad. I+D: Investigación y Desarrollo].
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