El estudio pone de manifiesto que la preocupación por el coste de la energía ha trascendido el ámbito económico para convertirse en un elemento clave del debate sobre el modelo energético, ya que la mayoría de la población vincula el despliegue de tecnologías renovables con una mayor estabilidad en los precios y una menor exposición a las crisis energéticas internacionales.
El respaldo a las renovables es mayoritario en todas las comunidades autónomas, aunque Baleares lidera el apoyo con un 83,4 %, seguida de Galicia (78,3 %), Canarias (77,6 %), Murcia (76,4 %), Navarra (76,3 %) y Extremadura (76,1 %). Incluso en las regiones con menor porcentaje de apoyo, como Andalucía (66 %) y Cantabria (66,3 %), dos de cada tres ciudadanos defienden acelerar la transición hacia un modelo energético basado en fuentes limpias.
La factura energética impulsa el cambio de percepción
Este consenso se produce en un contexto marcado por el encarecimiento de la energía. El 77,8 % de los españoles asegura haber notado un aumento de su factura durante el último año y el 77,3 % reconoce haber reducido el consumo energético en su hogar para hacer frente al incremento de los costes. La inflación (63,5 %), la subida del precio de la energía (58,8 %) y la inestabilidad geopolítica (45,6 %) son las principales causas que la ciudadanía identifica detrás de este aumento.
La eficiencia energética aún avanza lentamente
El estudio refleja que la respuesta de los hogares ha consistido, sobre todo, en modificar hábitos cotidianos para consumir menos energía. El 35,8 % afirma haber cambiado sus rutinas de consumo, mientras que el 23 % ha sustituido electrodomésticos por otros más eficientes y el 19,8 % ha realizado mejoras de aislamiento en su vivienda. No obstante, la implantación de tecnologías renovables de autoconsumo continúa siendo reducida: únicamente el 7,2 % ha instalado paneles solares u otros sistemas similares.
Los datos evidencian que la transición energética todavía encuentra obstáculos económicos. Cuatro de cada diez hogares no han realizado ninguna actuación para mejorar la eficiencia energética de su vivienda y más de la mitad de la población (52,4 %) reclama ayudas públicas directas para facilitar este tipo de inversiones. Los incentivos fiscales y las ayudas para comunidades de propietarios completan las principales demandas ciudadanas.
Más apoyo público para acelerar la transición
Para Triodos Bank, estos resultados reflejan que la transición energética cuenta con un respaldo social consolidado, aunque será necesario reforzar las políticas públicas que permitan a más hogares acceder a mejoras de eficiencia y al autoconsumo renovable. En un escenario de creciente incertidumbre internacional, la ciudadanía identifica las energías renovables no solo como una herramienta para combatir el cambio climático, sino también como una vía para reducir la vulnerabilidad energética, contener los costes y fortalecer la autonomía energética del país.
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