El secretario de Organización y portavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha desgranado este lunes, en rueda de prensa, una batería de medidas para enfrentar el cambio climático y "las olas de calor extremo" que están asolando estos días toda Europa. "Sabemos además -ha dicho- que el impacto de estas situaciones climáticas en la salud y en la vida de las personas tiene un marcado carácter de clase, pues son especialmente las personas de clases trabajadoras y los estratos sociales más precarizados y empobrecidos quienes lo sufren con mayor virulencia". En ese contexto, Fernández ha denunciado el hecho de que "miles y miles de familias" no disponen a día de hoy en nuestro país de los recursos necesarios para mantener sus casas a una adecuada climatización. "Miles y miles de personas y familias en España no pueden poner el aire acondicionado y más en una situación como la actual en la que el IVA de la luz está en un 21%. De hecho, desde el pasado mes de mayo han fallecido ya 1200 personas a consecuencia de estas olas de calor extremo".
Habida cuenta de todo ello, el secretario de Organización de Podemos ha presentado una batería de medidas y "reformas legislativas efectivas tanto para combatir el cambio climático como para proteger a la población en situaciones de estrés climático grave como la actual". Entre ellas, la formación morada propone las siguientes.
• Establecer impuestos verdes para sufragar la lucha contra el cambio climático y la transición energética justa. Podemos propone recuperar el impuesto a las grandes compañías energéticas y la creación de "nuevos impuestos a aviones privados, a coches de lujo de gran cilindrada o a grandes barcos de recreo" a la par que se instituye la "gratuidad del transporte público urbano y de cercanías".
• Crear una empresa pública de energía que garantice el suministro, con un triple objetivo: "bajar la factura de la luz a las familias, luchar contra la pobreza energética y avanzar en la transición energética justa".
• Establecer la obligación "ineludible" de instalar en todos los edificios y terrenos de titularidad pública cuantos paneles fotovoltaicos sean posibles y compatibles con las correspondientes demandas energéticas.
• Garantizar una producción de energía sostenible, democrática y respetuosa con el territorio, "que implique, entre otras cosas, la participación pública en las nuevas plantas renovables".
• Aplicar criterios de justicia territorial en los territorios productores de energía para que allí donde se produce la energía se quede la riqueza "y no se vaya a otros lugares".
• Acometer una reforma del mercado y del sector eléctrico.
• Impulsar la creación de una red de refugios climáticos accesibles para toda la ciudadanía.
• Prohibir de forma expresa el trabajo al aire libre durante episodios de calor extremo sin que ello implique una pérdida de salario ni la obligación de recuperar ese tiempo.
