La solución, instalada por Jahve Rafa, distribuidor oficial de la compañía en El Salvador, responde a la necesidad de proteger una carga crítica frente a interrupciones, variaciones de tensión o perturbaciones de la red que podrían comprometer tanto la disponibilidad del servicio sanitario como el correcto funcionamiento del equipamiento médico.
Infraestructuras eléctricas para un sistema energético renovable
A medida que los sistemas eléctricos avanzan hacia una mayor penetración de energías renovables, la estabilidad de la alimentación adquiere una relevancia creciente. En este escenario, tecnologías como los SAI permiten reforzar la flexibilidad y la fiabilidad de las instalaciones, garantizando el funcionamiento continuo de servicios esenciales incluso ante incidencias en la red.
En el caso del Hospital de Nejapa, el proyecto incluyó la integración de un transformador para adaptar la tensión de la infraestructura existente. La instalación reduce la entrada de 480 VAC a 400 VAC para alimentar el sistema de alimentación ininterrumpida y, posteriormente, vuelve a elevar la tensión a 480 VAC, asegurando la compatibilidad tanto con la red eléctrica del centro como con los requisitos técnicos de la resonancia magnética.
El equipo instalado corresponde a la gama SLC CUBE3+, un SAI on-line de doble conversión con control DSP diseñado para aplicaciones donde la continuidad del suministro resulta crítica. La solución alcanza potencias de hasta 200 kVA y ofrece elevada eficiencia en modo on-line, baja distorsión armónica, flexibilidad en configuraciones de tensión y posibilidad de funcionamiento en paralelo redundante, características especialmente valoradas en entornos hospitalarios.
La continuidad del suministro, clave para la descarbonización
La electrificación de edificios e infraestructuras es uno de los pilares de la transición energética, pero este proceso exige sistemas capaces de garantizar una alimentación estable para las cargas más sensibles. En hospitales, donde la disponibilidad energética puede ser determinante para la atención sanitaria, la protección eléctrica se convierte en un componente esencial de las estrategias de modernización y sostenibilidad.
La presencia de Salicru en el sistema sanitario salvadoreño se extiende más allá de esta actuación. El propio Hospital de Nejapa dispone también de equipos SLC TWIN PRO2, mientras que el Hospital Rosales opera con tres sistemas SLC ADAPT2 3X480 -uno de 120 kVA y dos de 200 kVA-. Esta plataforma modular permite ampliar la capacidad mediante módulos adicionales y configurar arquitecturas redundantes, aportando una mayor disponibilidad en aplicaciones críticas.
La creciente implantación de este tipo de soluciones refleja cómo la transición hacia un modelo energético más sostenible requiere combinar la incorporación de energías limpias con tecnologías que refuercen la resiliencia de la red y garanticen la continuidad del suministro en los servicios esenciales.
